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Hablar de ti es demasiado especial, tu temprana partida nos golpeó mucho, no estábamos preparado para asumirla; la comunicación casi diaria que manteníamos, se rompió abruptamente; el esperarte religiosamente de lunes a viernes, máximo hasta las 4:30 de la tarde para entrar juntos a Ovación, porque era así, sabíamos de tu puntualidad, si pasaba esa hora, entendía que algo había pasado, si temprano por cuestiones laborales no me lo decías, para luego reunirnos en la banca frente a Plaza Vea, bautizada por ti como la oficina, era siempre esperada, para contarte como nos fue en el día, verte sonreír por lo que te contaba o buscar una solución que esperaba me la dieras luego de comunicarte algo, la palmada en el hombro para recibirme, e irnos juntos para hacer el programa.

Te conocí hace dos décadas aproximadamente, muy jovencito junto a unos compañeros san marquinos nos presentamos en radio moderna para realizar nuestras prácticas profesionales, de los 5 amigos que empezamos, seguí contigo, por circunstancias y oportunidades que tiene la vida.

A partir de ese momento, mi relación contigo se hizo más estrecha, no hubo cumpleaños tuyo o mío que no estuvieras presente, formamos un lazo difícil de quebrar, me hiciste tu mano derecha, yo lo sabía y me encargue de no defraudarte, era el cobrador oficial de los clientes, te daba ideas para empezar con el editorial clásico con que se iniciaba Entre Bolas, sabías mi vida y yo la tuya, a pesar que muchos pasajes de la tuya, ya me las conocía de memoria, pero siempre le ponías ese adicional cuando lo repetías tras un lunes de zapatero o un martes de oficina con los amigos de siempre. Como no emocionarme los fines de año, y llamarte para darte la noticia que nos habían incluido en el ranking anual, y luego de algunos ajos y cebollas de por medio, decirme Alex, seguimos en la pomada, porque me enseñaste a querer lo que hacemos, con perfil bajo, sin soberbia, y eso nos hacía felices, como llegar a la meta mensual para pagar la radio, cuantas veces poniendo de la nuestra para mantener al hijo menor, inentendible para la familia, y luego ir a brindar por el objetivo conseguido.

Así todo tan rápido, que hasta ahora no lo aceptamos, viene a mi memoria, la tarde cuando me dijiste que tenías el maldito cáncer, lloramos juntos, me pediste discreción, que solo tu esposa y tus 2 hijos lo sabían, ni a tus hermanas le habías dicho, yo mantuve la reserva, pero partiéndome el corazón, con la esperanza que lo derrotarías.

Pudiste celebrar los 23 años de tu Entre Bolas, estabas ya desgastado por la enfermedad, pero tu voz privilegiada no cambió y lo hiciste como lo grande que eras Pepito.

Te nos adelantaste, el dolor es muy grande, siempre estarás en mi corazón, gracias, en un inicio, por darme la confianza, luego entenderme y ser esa persona tan cercana a mí que fuiste. Un abrazote pepito, se te quiere una enormidad, salud con un ronaldo bien cargado…

Adiós Voz de la Emoción, ya nos veremos para seguir juntos como siempre…

Alexis Bernal Alvarez

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