Redes Sociales

Por: Amado Reyes
Quién tiene la culpa de la crisis del fútbol peruano, vamos a procurar ser objetivos, realistas, entonces podemos decir que todos tenemos alguna responsabilidad.
El fútbol no sólo es un deporte físico, también influye positivamente en la mente. Por ser un deporte colectivo refuerza el desarrollo social, también es una buena alternativa para eliminar el estrés, crea autonomía y confianza a quienes lo practican. Además de ser un deporte muy divertido.
Para poder construir una nueva edificación del fútbol peruano nos hace falta un ‘Un Liderazgo Deportivo de Comunicación e inteligencia Emocional’. Están los que no deben estar, juegan los que no deberían jugar. El campeonato en sus tres niveles no deberían existir, y las divisiones de menores, la mala organización del campeonato, el fútbol en los colegios, municipios, gobiernos regionales, el Estado, la prensa no se pone de acuerdo, en conclusión “todos somos responsables”.
El fútbol es un singular espectáculo, un fenómeno de masas que despierta pasiones, estados anímicos y rivalidades. Pero, por sobre todo, es una potente industria que mueve al año unos 500.000 millones de dólares, los Clubes en el Perú no saben que el fútbol es un gran negocio.
Aquellas iniciativas puestas en marcha por algunos apasionados del fútbol peruano, que fueron el germen de las agrupaciones o asociaciones deportivas en las que arranca la historia de buena parte de los equipos actuales, deberían dar paso a sociedades anónimas para ser cotizadas-, sometidas a férreos controles externos, auditadas por expertos independientes y gestionadas por profesionales, a los que se les debe exigir un plan de negocio que asegure un proyecto deportivo y empresarial. Si no hay cambios el fútbol peruano seguirá en crisis.

Más en Columnistas