Entre Bolas

Nueva Generación. Por Miguel Angel Gonzales Cornejo

Perú salió con mucho respeto hacia Brasil, un equipo favorito en el papel que con el correr del proceso estamos aprendiendo como jugarles pero con una línea de 5 en el fondo era poco lo que podía proponer en cuanto a fútbol, ratoneamos con un estilo poco frecuente en el jugador peruano, no lo sentimos, el jugador peruano es encarador, conchudo pero también tiene que creérsela, Habíamos avisado que tenemos los laterales más lentos de sudamérica, que no podíamos tener sorpresa con Aldo Corzo (alumno aplicado y hace lo que le indican) y con Miguel Trauco (técnico con el balón en los pies) y una pareja de centrales que nunca se llegó a entender, quizás necesitamos aún a Zambrano, si no fuera por su temperamento que muchas veces ha llevado a Perú a ser eliminado antes de tiempo, pero el delantero rival la piensa dos veces antes de ir al choque con él.

Un mediocampo muy aislado, con un Renato Tapia dubitativo, que maneja bien el balón pero que le cuesta hasta ahora soltar mas rápido -al menos con la selección- y con Cristian Cueva a quien no le podemos dejar toda la responsabilidad de generar el juego de Perú sin un socio que juegue a la pared con él, un Yosimar Yotún que solo poco podía hacer cada vez que Miguel Trauco le pasaba el balón. Sergio Pena que por falta de experiencia y madurez no podíamos pedirle demasiado. Un Gianluca Lapadula que por su temperamento decidió batallar contra el mundo pero que no pudo prosperar ante la marca férrea de Thiago Silva y Marquinho.
Un segundo tiempo bendito donde Perú salió con otra actitud con las variantes que tanto pedíamos y exigíamos a Ricardo Gareca -porque tenemos que esperar tanto para darnos cuenta- un Marcos López con mas movilidad, con mas precisión en los pases, mas encarador cuanto se tenía que proyectar, un Raziel García que se asoció perfectamente con Cristian Cueva y generaron juntos todos los avances de Perú, le introdujo fútbol al mediocampo, no le pesó la camiseta incluso hasta para rematar al arco, temperamento así necesitamos en ese mediocampo temeroso e impreciso. Gianluca Lapadula se animó mas a ir al ataque pero lamentablemente faltó tiempo para concretar, para tener tranquilidad en los últimos metros y resolver con eficacia los avances de Perú.
Nos vamos tristes pero tranquilos de que se luchó y sobretodo nos damos cuenta que tenemos material humano para pelear futbolisticamente hablando una clasificación al próximo mundial. Contamos con los Lora que entró muy bien sin asustarse de Neymar Jr y companía, quizás no tuvo tanta trascendencia Santiago Ormeno porque Perú no estaba jugando al pelotazo ni a los centros, Perú generaba fútbol, habíamos invadido el mediocampo de Brasil pero faltó y eso debemos corregir, se debe trabajar aún mas.
Tenemos nueva generación. ARRIBA PERU!!!
Miguel Gonzales